2

¿Por qué, humano, por qué quieres mis perlas?
¿Qué no entiendes acaso la dicha del ver?
¿Por qué razón, humano,
quieres mi pecho de esmeralda,
coraza de roble?
¿No te basta tu razón?,
¿No es acaso ella lo mismo que mis alas?
Me envidias, humano, porque mientras tu chocas con las mismas piedras, una y otra vez, a mi ninguna nube me detiene.
Consuelate en mis plumas para trazar letras,
te las doy,
pero no se te olvide, humano, que no puedes volar,
pero no se te olvide, humano, que no puedes volar,
porque mientras tu zurcas la arena y mueres al sol
yo me abrazo y hago musica,
zurciendo arboles
pintando el alba
cuidando las noches.
pintando el alba
cuidando las noches.
.